La camisa de constelaciones. (1mer día)

La primera vez que escuché la palabra Cosmos, me fue inevitable no pensar en el universo,
en sus millones de constelaciones (una muestra más de la manía humana de organizarlo
todo), en sus cometas y en ese espacio negro con puntos que las películas y la televisión
han convertido para mí en el espacio exterior. Ese mismo imaginario lo veía mientras
Ottmar Ette, uno de los grandes especialistas en Von Humboldt, explicaba la idea detrás
del gran tratado del pensador alemán. Y si pensaba en este Cosmos, no era únicamente
por las descripciones del universo o del planeta tierra que él, el libro, contienen sino
porque Ottmar, el profesor de literatura comparada de la Universidad de Potsdam, vestía
una camisa azul oscuro con imágenes de las distintas constelaciones observadas hasta el
momento por el ser humano. Camisa que despertó tal entusiasmo entre los asistentes
que algunos- sin que el profesor se diera cuenta- tomaron sus celulares para tomarle
fotos mientras él explicaba con su detenido español – de marcadas erres alemanas, ces y
zetas españolas – sus últimos descubrimientos en lo que él denomina como los silencios de
Alexander Von Humboldt.
“…Piensen porrg un momento que un hombre que hablaba tan rápido, de tantas cosas y
que escribió muchísimas carrtas y al cual le tenemos un estudio de cada uno de los días de
su vida, también silencio muchas cosas. Una de ellas: La sexualidad… En la década de los
sesenta comenzó el rumor, la especulación, de que Humboldt era Homosexual. Hoy se
crrree que errra asexual, y en el siglo XIX se crrreía que Humboldt había dejado hijos
rrregados por ahí. Incluso se llegó afirmar que uno de sus hijos se llamaba Ori y el otro
Noko… ”
Las risas de los asistentes no sé hicieron esperar, incluso algunas de ellas despertaron a
uno que otro que- por procesos digestivos- estaba cayendo en el profundo sueño,
enemigo mortal de Alexander Von Humboldt. Pues como afirma el catedrático de filología
románica y futuro conferencista de la Feria del Libro- traído por la embajada para
conmemorar los 250 años de quién él dice que se le dice falsamente como Naturalista
Alemán: Alexander Von Humboldt- el polímata von Humboldt no dormía casi, algo así
como 4 horas diarias. Podría ser él, el polímata, un gran contraejemplo a los comentarios
torrenciales de influencers quienes bajo la capa protectora de la salud recomiendan- por
medio de su Instragram – un promedio de 8 horas diarias de sueño para tener una vida
estable y llegar a una vejez generosa en mente y cuerpo. También, según el profesor,
Humboldt calló- quizá por cuestiones morales de su época- todo lo que respecta a los
alucinógenos, de hecho él, el profesor, se ajusta más a la teoría de qué el polímata, Von
Humboldt, los habría probado en alguna de sus tantas expediciones. Sin duda alguna, un
punto más para Von Humboldt y un punto menos para los influencers que día a día
publican fotos hablando y recomendando rutinas para el buen vivir, en las cuales incluyen,
en ocasiones, comentarios que describen el aspecto negativo de los alucinógenos en el día
a día.

Por: Nicolás Castro