PRELUDIO+++++

Santiago Sepúlveda
[narrador]

La Velada, por Nicolás Castro [narrador]

“todo copas” (Expresión popular colombiana)

Fue durante la velada cuando el tico, uno de los becarios, me preguntó qué significaba la añe, que me di cuenta que jamás me había hecho la pregunta de qué significaban las añez. De hecho fue  él, el tico, quien  conjeturó que si se llamaban las añez, en plural, debería ser porque existe el singular añe. Al otro día con un poco de resaca busqué en internet, no sin antes dialogar conmigo y decirme repetidamente que no necesariamente las palabras deben tener un significado semántico, puede ser que  algunas de ellas tengan un significado que trascienda o desborda lo semántico, como quizás puede ser el caso de los nombres. Sin embargo no me quería ir a la conferencia de ese día sin decirle al tico que había hecho la tarea y que la añe, según wikipedia la enciclopedia global y gratuita, era lo siguiente:

Añe es un municipio de España, en la provincia de Segovia en el territorio de la Campiña Segoviana, comunidad autónoma de Castilla y León. Tiene una superficie de 11,62 km².

Las Fiestas de la Cruz de Mayo son el primer fin de semana de mayo. Las Fiestas de San Juan son el fin de semana más cercano al 24 de Junio. Las Fiestas de la Juventud son el último fin de semana de Julio.

Añe cuenta con albergue para peregrinos, contiene grandes extensiones de campo, posee una pista de fútbol y baloncesto y otra de paddle.
Localidad situada en el Camino de Santiago de Madrid.”

No creo que las añez sean de Añe, en efecto si ellas fueran originarias de Añe no se llamarían Las Añez, sino añejas y en realidad ni su música, ni ellas parecen  tan viejas como para llamarse así. Pensaba equivocadamente que la añez eran chilenas, pero tampoco esto es cierto, son colombianas, para ser más exactos son de Bogotá o eso creo, pues lo inferí de sus acentos. Así que, para comenzar, debo decir que no tengo ni puta idea de donde proviene el nombre de Las Añez, y lamentablemente no tengo una respuesta para mi nuevo compañero de Costa Rica. Aun así tuve la oportunidad de preguntarles a ellas justo antes de que se fueran- en ese momento en donde nadie se les acerca a los artistas porque ellos se encuentran ocupados guardando sus instrumentos – pero lamentablemente no sé me paso por la cabeza preguntarles eso y se me vino, más bien, el impulso de quererles comprar un disco para luego darme cuenta, por fortuna mía, que ya no tenían y si invoco a la diosa fortuna es porque esa noche justo después de bajarme del taxi- en el cual me vine hablando con un miembro francés de alguna delegación cultural Europea que ya no recuerdo- me di cuenta que solamente tenía dos mil pesos, algo así como menos de un dólar, una muestra más de que nos hemos empobrecido debido – según los presentadores de las partes económicas de los noticieros- a los precios del petróleo, a lo que está pasando en Venezuela o a la política exterior de Trump. Sin embargo la música de las Añez no reflejan ese empobrecimiento, en realidad muestran todo lo contrario: un enriquecimiento de técnicas, paisajes, gestos, que rara vez he escuchado en una agrupación  de aquí, o eso fue lo que le dije a Tika y Paulina, quienes luego me respondieron que yo era muy grosero con lo que provenía de mi tierra. Puede ser que uno nace nómada, queriendo buscar lejos de casa las sonoridades que luego, cuando ya se es campesino, se rescatan en el hogar, cantándolas en alto para así revivir y gestar la tradición. Puede ser ese el caso de las añez me dije mientras oía a Julián, el actor de mapa, vitoreandolas para que cantaran otra. Otra botella de vino, definitivamente Todo Copas.

 

Por Jorge Luis Acevedo [narrador]

DÍA PRIMERO+++++++++++++++++++++++++++++++++

La camisa de constelaciones por Nicolás Castro [narrador]

La primera vez que escuché la palabra Cosmos, me fue inevitable no pensar en el universo, en sus millones de constelaciones (una muestra más de la manía humana de organizarlo todo), en sus cometas y en ese espacio negro con puntos que las películas y la televisión han convertido para mí en el espacio exterior. Ese mismo imaginario lo veía mientras Ottmar Ette, uno de los grandes especialistas en Von Humboldt, explicaba la idea detrás del gran tratado del pensador alemán. Y si pensaba en este Cosmos, no era únicamente por las descripciones del universo o del planeta tierra que él, el libro, contienen sino porque Ottmar, el profesor de literatura comparada de la Universidad de Potsdam, vestía una camisa azul oscuro con imágenes de las distintas constelaciones observadas hasta el momento por el ser humano. Camisa que despertó tal entusiasmo entre los asistentes que algunos -sin que el profesor se diera cuenta- tomaron sus celulares para tomarle fotos mientras él explicaba con su detenido español –de marcadas erres alemanas, ces y zetas españolas- sus últimos descubrimientos en lo que él denomina como los silencios de Alexander Von Humboldt.

“…Piensen porrg un momento que un hombre que hablaba tan rápido, de tantas cosas y que escribió muchísimas carrtas y al cual le tenemos un estudio de cada uno de los días de su vida, también silenció muchas cosas. Una de ellas: La sexualidad… En la década de los sesenta comenzó el rumor, la especulación, de que Humboldt era Homosexual. Hoy se crrree que errra asexual, y en el siglo XIX se crrreía que Humboldt había dejado hijos rrregados por ahí. Incluso se llegó afirmar que uno de sus hijos se llamaba Ori y el otro Noko… ”

Las risas de los asistentes no se hicieron esperar, incluso algunas de ellas despertaron a uno que otro que- por procesos digestivos- estaba cayendo en el profundo sueño, enemigo mortal de Alexander Von Humboldt. Pues como afirma el catedrático de filología románica y futuro conferencista de la Feria del Libro -traído por la embajada para conmemorar los 250 años de quién él dice que se le dice falsamente como Naturalista Alemán: Alexander Von Humboldt- el polímata von Humboldt no dormía casi, algo así como 4 horas diarias. Podría ser él, el polímata, un gran contraejemplo a los comentarios torrenciales de influencers quienes bajo la capa protectora de la salud recomiendan -por medio de su Instragram- un promedio de 8 horas diarias de sueño para tener una vida estable y llegar a una vejez generosa en mente y cuerpo. También, según el profesor, Humboldt calló -quizá por cuestiones morales de su época- todo lo que respecta a los alucinógenos, de hecho él, el profesor, se ajusta más a la teoría de qué el polímata, Von Humboldt, los habría probado en alguna de sus tantas expediciones. Sin duda alguna, un punto más para Von Humboldt y un punto menos para los influencers que día a día publican fotos hablando y recomendando rutinas para el buen vivir, en las cuales incluyen, en ocasiones, comentarios que describen el aspecto negativo de los alucinógenos en el día a día.

 

 

Santiago Sepúlveda [narrador]

++++DÍA SEGUNDO++++++++++++++++++++++++++++++++++

I.

El cocodrilo por Nicolás Castro

Apenas escuché la anécdota sobre los cocodrilos mire rápidamente a Catalina, y le hice una mirada que preguntaba si esa anécdota la había escuchado también ella. Acto seguido le pregunté si habíamos escuchado eso ayer en la conferencia de Ottmar Ette, como queriendo afirmar con mi pregunta que había sido él, el gran romanista y especialista en Humboldt, quien había olvidado que esa, la anécdota del cocodrilo, ya la había contado anteriormente. Así, con ese error, podría demostrar que el profesor de literatura comparada de la universidad de Potsdam estaba envejeciendo, y que ya había que tratarlo como un anciano al cual hay que escucharlo respetuosamente cada vez que hace una y otra vez una repetición. Sin embargo, el anciano olvidadizo no era él, era yo. Catalina mirándome con extrañeza me dijo, mientras se frotaba la panza con ademan de embarazada, que la anécdota sobre el cocodrilo no la había dicho él, el especialista de la selva negra, sino que había sido dicha por uno de los artistas quien para explicar su instalación nos contó aquella bella anécdota en la Humboldt le afirma al oscuro Hegel que los cocodrilos americanos son de mayores magnitudes que sus parientes- si es que se quiere hablar desde un punto de vista taxonómico- africanos.

II.

Un Humboldt Queer

Un Humboldt Queer que disecciona a sus dioses (sería mejor decir a los dioses de los otros).

Un Humboldt Queer que escucha punk .

Un Humboldt Queer que quiere danzar en el MAMBO con su gigantesca barriga.

Un Humboldt Queer que no quiere comer tilapia, ni confía en las bondades de la quinoa.

Un Humboldt Queer que no quiere tener conversaciones sobre concepciones del universo con Goethe, sino que desea ser un Influencer que hable de rutinas de ejercicio.

Un Humboldt Queer que quiere guardar su celular en un ambiente seguro, para que sus memorias- los videos – no desaparezcan.

Un Humboldt Queer que acepta en el Dios cristiano todo ente supremo de organización de la naturaleza.

Un Humboldt Queer que quiere ser nombrado: 250120 Likes, 3242429 Shares, 1241924142 Tweets.

Un Humboldt Queer que escape del VIH, así como escapó de la sífilis, de la fiebre amarilla. Pido a Jehová que escape también de la depresión.

Un Humboldt Queer que no quiere ser visto como Nomada, sino como un presumido y arrogante Inmigrante.

Un Humboldt Queer que acompaña a la niña con Asperger– la tal sueca de 16 años que los grandes industriales de Europa utilizan como anzuelo- a los distintas protestas contra el cambio climático.

Un Humboldt Queer que hace chistes sobre los pasos que ha dado hoy, las distancias recorridas para bajar de peso, la lentitud de los indígenas a los que considera perezosos, la pereza de los negros bebedores que lo han dejado a él- el más bello de toda la Europa que basa su riqueza en el conocimiento- olvidado.

Un Humboldt Queer que ya no necesita esconder el secreto de las miles de vergas negras disecadas en formol que guarda con sumo recelo en el castillo pomposo de su hermano.

Un Humboldt Queer que con una barcaza- de esas que se utilizan en Xochimilco- recorre el Spree buscando a sus similares: los naturalistas.

 

 

++++++++DÍA TERCERO++++++++++++++