La charla de. 
Luego de salir de la conferencia- en la cual se nos aclaró que somos especialistas en tomar acetaminofén en vez de agua pura- el conferencista – un profesor tumaqueño muy
agradable que con su humildad no demostraba ser uno de los más prestigiosos especialistas en los contaminantes de agua en Colombia- nos dijo que esta, la conferencia,
había sido la charla más difícil que había hecho en su vida. Luego de ello – cuando él ya se había retirado al Hotel para descansar e ir a la fiesta que tendría lugar en mapa ese día Sábado, cuyo nombre sería Bacterias Emergentes – Olga, una de las becarias paisas, se acercó a decirme con una sonrisa en la cara: “ Ese tipo me cae muy bien omeee!!! Qué tal ese detallllazo de decirnos que esta ha sido la charla más difícil de su carrera?? Como si no hubiera tenido que pasar por una disertación doctoral con un montón de doctores suizos en Francia”.

Era cierto lo que ella, la paisa Olga, decía y también era cierto lo que él, el profesor tumaqueño doctorado en química, decía. Ambos tenían razón y sus postulados no eran
para nada excluyentes. De todo esto se puede afirmar una sola cosa, la cual alguien también podría negar: No hay nada peor que hablar con artistas.

Por: Nicolás Castro