EXPERIMENTA/Sur VII

Les invitamos a la séptima versión de EXPERIMENTA/Sur ! Del 21 al 25 de mayo.

“Entrar al ámbito de lo vocálico, asumir que de la voz emerge el lenguaje y no viceversa. Escuchar la voz que está siendo en tanto se produce.”

 

Les invitamos especialmente a la lectura de Palabras Ajenas el día 22 a las 12 en el Museo de Arte de la Universidad Nacional de Colombia.

 

Palabras ajenas

Un collage literario de León Ferrari

Autor: León Ferrari
Investigación y comisariado: Ruth Estévez en colaboración con Agustín Diez Fischer y Miguel López
Adaptación del guión: José A. Sánchez
Dirección y dramaturgia: José A. Sánchez, Ruth Estévez y Juan Ernesto Díaz
Diseño sonoro: Juan Ernesto Díaz
Investigadora asociada: Carmen Amengual

Palabras ajenas

Palabras ajenas es un collage literario creado por el artista argentino León Ferrari (Buenos Aires, 1923-1913) entre 1965 y 1967, año en el que sería publicado por la Editorial Falbo. En esta obra temprana, el artista condensó la historia de la violencia en Occidente derivada de la complicidad entre el poder político y religioso, eje que se mantendría a lo largo de todo su trayectoria artística, hasta su fallecimiento en 2013.

Palabras ajenas es un extenso diálogo entre diversos personajes: Hitler, el papa Paulo VI, Dios y el presidente norteamericano Lyndon B. Johnson como protagonistas estelares, acompañados por las voces de corresponsales de guerra, periodistas locales e internacionales, militares, profetas y asesores políticos. Todos ellos son puestos a conversar por el artista a partir de citas entresacadas de libros de historia, literatura, la Biblia y, fundamentalmente, la prensa escrita, revistas y periódicos nacionales, así como cables de agencias extranjeras.

El propósito de Ferrari fue tomar las ideas de aquellos que habían construido el pensamiento occidental y sacarlas de su contexto para enfrentarlas y compararlas entre sí, resaltando las atrocidades y los mensajes de violencia camuflados en la retórica de sus discursos. Igualemente, Ferrari resaltaba el papel de la prensa y el papel que los medios de comunicación habían jugado en la construcción y difusión de la guerra. Palabras ajenas visualiza a través de palabras escenarios tan diversos como las representaciones de los castigos y redenciones de la doctrina judeocristiana, pasando por los horrores de la Segunda Guerra Mundial, la Alemania nazi, los campos de concentración, los juicios de Núremberg, hasta su realidad presente, el contexto urgente de la Guerra de Vietnam y la Guerra Fría entre Estados Unidos y Latinoamérica.

Palabras ajenas sería el más extenso de los collages literarios que crearía a lo largo de su carrera, obras que serían la base de su pensamiento teórico político. Escritas para ser leídas en público, los collages literarios de Ferrari se formulan como un archivo histórico en movimiento que el artista utilizó de forma constante y como material formal para toda su obra visual.

La obra se leyó públicamente y de forma parcial en dos ocasiones, una en 1968 bajo la dirección artística del también artista argentino Leopoldo Maler en el Arts Lab de Londres, un espacio pionero de arte experimental; y en 1972, en el Teatro Larrañaga de Buenos Aires, dirigida por el director de teatro independiente Pedro Asquini. En 2017, Palabras ajenas se mostró en su total duración por primera vez y traducida al inglés en el REDCAT de Los Angeles, bajo la dirección de Ruth Estévez y José Antonio Sánchez, y el diseño sonoro de Juan Ernesto Díaz.

En el Museo de Arte de la Universidad Nacional, la obra se muestra integra y en idioma español por primera vez en la historia, activando las voces de la prensa a la par que los personajes clave de la historia de Occidente, a partir de un coro de voces contemporáneas. Este proyecto supone la recuperación de Palabras ajenas como pieza esencial dentro del cuerpo de obra de León Ferrari, un tributo a él como artista y ciudadano además de un gesto en defensa de la cultura, la democracia y los derechos humanos.

 

 

DIA A DIA:

DIA 1:

Seminario Suely Rolnik: El abuso de la vida. Matriz micropolítica del régimen colonial-capitalístico: “Lygia Clark: ningún acto es neutro.”
Primera sesión

 

 

Relatoría Margot Delorme

Psicoanalista, crítica de arte y de cultura, curadora y escritora, Suely Rolnik abrió ayer la séptima versión de EXPERIMENTA/Sur con un seminario llamado “El inconsciente colonial-capitalístico. Notas para liberar la vida de su abuso”.

En el sistema colonial-capitalístico actual, somos separados de nuestro inconsciente, de nuestra pulsión vital, donde se fabrica el mundo, las palabras, las imágenes. Nuestra pulsión vital está bloqueada como un nido en la garganta. No puede fluir, y ahí es donde se alimenta el capital. Lo interesante frente a eso es el desarrollo de la insurrección micropolítica.

Así esta clase se dirigió “a los inconscientes que protestan” para retomar las palabras de Gilles Deleuze y Félix Guattari. La idea es salir de este nudo de garganta para unificar otra vez el alma y la palabra (así como se juntan en el idioma guaraní).

Suely Rolnik nos invitó a la protesta en este seminario. ¿Cómo?

La potencia política del arte puede ser una primera puerta. El arte como única actividad humana donde se autoriza este vínculo, esta relación entre cuerpo y subjetividad. Pero se ha vuelto también un lugar favorecido para el proxenetismo del capital con el capitalismo global que se desarrolló, “chuleando la potencia de creación de los artistas”.

Por eso necesitamos desarrollar la idea del arte como protesta de los inconscientes.

Retomando la figura de la cinta de Moebius utilizada por Lygia Clark nos acordamos que la forma depende de nuestros actos, que el espacio resulta del arte y que el tiempo es el propio devenir del espacio.

Recordamos también que todos como elementos de la biosfera somos fuerzas vitales con proceso continuo de creación. No se puede chulear la vida somos parte de ella.

Y lo propio de la vida es la perseverancia que tiene la vida al crear para seguir viviendo.

Se terminó el taller dejando preguntas, posibilidades: ¿Cómo ocupo un lugar con mi voz, con mi cuerpo, como vocantes? ¿Cómo cantando por ejemplo, se escucha el alma?

Conferencia Ruth Estévez: “Palabras Ajenas: una investigación performada”.

 

Relatoría Margot Delorme

Esta noche Ruth Estévez, curadora, investigadora y escenógrafa,  nos habló de la obra Palabras Ajenas de León Ferrari que se presentará mañana por primera vez en su forma entera en América Latina. Nos habló de León Ferrari, el autor de esta obra, performance-lectura, teatro, tan difícil de definir.

León Ferrari trabajó toda su vida con collages. Es más, se podría ver los collages literarios como un solo proyecto extendido. León Ferrari empezó poco a poco a incluir cortes de prensas en sus obras, también le escribía muchas cartas a la prensa entre cuales una carta muy famosa que mandó al Papa después que hubiera abolido el purgatorio pidiéndole que también aboliera el infierno.  Empezó ahí un trabajo de paralelismo entre ética y contradictora entre texto y lo que genera a nivel político.

Así se creó Palabras Ajenas (que se publicó en el 1967): León Ferrari recuperaba, recortaba artículos de periódico, y terminó haciendo un dialogo entre todos estos artículos y más que eso un largo discurso. El detonante para construir la obra fue una foto de la guerra de Vietnam en un periódico, mostrando y justificando la tortura que le provocó un choque enorme y lo llevó a empezar esta obra.

El texto no trae ninguna indicación de puesta en escena. Sin embargo una de las ideas de escena que inspiró la escenografía actual fue una carta de Cortázar que le aconsejaba a Ferrari presentar a la obra en un gran oratorio. Otro punto clave es como lo decía el mismo Ferrari que estar familiar con el horror conduce a la indiferencia. Así la idea fue crear interrumpidas para que la obra no se vuelva hipnótica.

Algo interesante que mencionó Ruth Estévez esta noche fue que en la primera presentación de la obra, León Ferrari utilizó militantes, gente involucrada políticamente entre ellos gente de la BBC, que después de la primera representación no quisieron volver por lo que tomaban una posición que les incomodaba para escribir, lo que muestra la fuerza política que tiene Palabras Ajenas.

 

Conferencia José Antonio Sánchez: El discurso del babelismo.

Relatoría Margot Delorme.

Después de la conferencia de Ruth Estévez acerca de Palabras Ajenas, intervino José Antonio Sánchez, otro director en esta puesta en escena de la obra.

Para José Antonio Sánchez Palabras Ajenas es un teatro del presente. Primero porque esta guerra de Vietnam que está muy presente en Palabras Ajenas todavía tiene consecuencias, pero también porque tiene resonancias con la actualidad.  Lo que pasó en Vietnam luego pasó en América Latina con las dictaduras, y sigue pasando hoy en día.  Y eso fue el gran reto de León Ferrari: hacer que la obra siga siendo una obra del presente.

José Antonio Sánchez puso en paralelo unos acontecimientos de la misma manera que lo hace León Ferrari, mostrando lo absurdo que puede traer la historia y sobre todo los políticos.

Nos acordó que el agente naranja usado en Vietnam fue producto en parte por Monsanto, nos acordó que los planes de fumigaciones en Colombia fueron apoyados por Estados Unidos, y que Estados Unidos decidieron invadir Irak, porque se suponía que tenían armas químicas, cuando el mayor productor de armas químicas es Monsanto.

Y así funciona Palabras Ajenas, mostrando todos esos paralelismos de la historia, entre la iglesia, Hitler, Johnson…Mostrando también como a veces intentando luchar contra la violencia se crea más violencia, preguntándonos cuales son las otras opciones de paz.

Al inicio, José Antonio Sánchez y Ruth Estévez iban a reproducir el primer montaje de León Ferrari en un montaje más linear, pero después de haber visto unos collages de León Ferrari, decidieron montar la obra en una escenografía más circular.

Esta presentación fue un tipo de homenaje al pasado en el sentido que no se cambió ninguna palabra, generando un tipo de melancolía activa. Sólo se modificó un poco el texto poniéndole actos. La idea principal era que el guion se pudiera leer casi sin ensayo (todas las indicaciones de lectura están en el libro). Así que cada presentación es un ensayo.

Intentaron también poner gente activista de lectores, como lo quería el mismo León Ferrari. Y les pasó lo mismo que a León Ferrari en su época: unos periodistas de la televisión al leer el texto prefirieron no participar por la implicación política fuerte que tenía la obra.

José Antonio Sánchez terminó la conferencia hablándonos de un proyecto que desarrolló llamado Torre de Babel, usando el mismo proceso que él de Palabras Ajenas pero acerca de la historia de la dictadura española, produciendo otra obra con fuerte resonancia.

 

DIA 2:

Lectura Performática Palabras Ajenas
de León Ferrari

Codirigido por Ruth Estévez, José Antonio Sánchez y Juan Ernesto Díaz.

Museo de Arte, Universidad Nacional de Colombia, 22 de mayo.

Relatoría Margot Delorme.

Voces. Voces que se lanzaron durante siete horas. Hitler, Johnson, Dios, Jesús, los periodistas. Miles de voces que conversaron, haciéndose ecos.

¿Cuál es la diferencia entre Johnson y Hitler? ¿Entre la guerra del Vietnam y la segunda guerra mundial? ¿Entre la exterminación de los judíos y  la exterminación de los vietnamitas del Sur? ¿A caso los dos no utilizaron el hambre como un arma en la guerra?

¿Por qué nos suenan tan parecidas las palabras de la biblia y las consecuencias de la bomba nuclear?

Esas voces están aquí con nosotros, contestándose en un juego de espejo, desarrollando el hilo de la Historia mundial, de nuestra Historia.

                Goebbels muy fuerte: No se puede ganar una guerra sólo con palabras bonitas.

                General Le May proponiendo: Supongamos por ejemplo que nosotros bombardeáramos progresivamente los centros de comando y de control, los aeropuertos, las instalaciones de energía eléctrica, los sistemas de riesgo, los principales centros de transporte y el puerto de Haiphong.

                Biblia recitando: Azufre y sal abrasada, toda su tierra no será sembrada ni producirá ni crecerá en ella hierba ninguna como en la subversión de Sodoma y de Gomorra, de Adma y de Seboim que Jehová subvirtió en su furor y en su ira.

                General Le May proponiendo: ¿Serían capaces ellos ni siquiera de alimentar a su población civil? ¿Puede haber alguna duda de que el gobierno de Ho Chi Minh suplicará la paz o que otro gobierno sacará a Ho y aceptará la alternativa de la mesa de negociaciones?

                 Dios imperativo: …Y les dirás: Así ha dicho el señor Jehová.

                 Hitler: Leningrado debe ser destruido.

                Thompson: …Tenemos que destruir Haiphong.

                Dios imperativo: Y sabrán que yo soy Jehová; no en vano dije que les habría de hacer este mal.

                Hitler apasionado: Sea como fuere, Inglaterra será aniquilada.

               Goebbels  determinado: …No debemos vacilar en aplicar los castigos más brutales.

               General Adams fuerte: El hombre que crea la mayor violencia en una situación militar es el hombre que vencerá.

              Goebbels duro: Los hombres que hoy gobiernan Rusia son pecadores empedernidos.

              Dios imperativo: A cuchillo morirán los pecadores.

 

Y otras voces se alzan, de víctimas, de los periodistas narrando los hechos, las cifras de muertos, torturados, muertos de hambre. Este remolino, nos lleva a un mundo, un mundo de voces, que nos hacen reales esta historia, estas historias que se repitieron al largo del tiempo.

Terminándose en un solo grito, una sola protesta. Arroz.

 

DIA 3:

Seminario Suely Rolnik: Micropolíticas activa y reactiva.
Segunda sesión.

 

Relatoría Margot Delorme

 

En guaraní, la palabra garganta significa el nido de palabras. Y ahí es importante precisar que palabras significa alma y alma significa palabras. Para los guaraníes, la enfermedad viene cuando la palabra pierde el alma o cuando el alma no tiene palabras. Eso implica que las palabras tienen una germinación, un tiempo antes de salir.

Entonces, es importante estar a la altura del tiempo y del cuidado del nido de garganta para lograr decir de la manera más precisa posible aquello que sofoca y produce un nudo en la garganta. Ese es el trabajo del pensamiento desde la perspectiva ético-estética: dar tiempo para que salgan las palabras porque cuando ignoramos este nudo, esta fábrica de mundos, esta pulsión vital que podríamos llamar inconsciente, el nudo se vuelve nódulo.

“El agotamiento de los recursos naturales probablemente está mucho menos avanzado que el agotamiento de los recursos subjetivos, de los recursos vitales que afecta a nuestros contemporáneos.”

Comité invisible 2016.

Y es cierto que todos estamos bajo este proxenetismo del régimen colonial-capitalístico. Lo que nos deja a veces agotados.

Retomamos la experiencia de Lygia Clark y de la cinta de Moebius, mostrando que no se puede separar la fuerza vital de la forma, las dos experiencias hacen parte de nuestra subjetividad.

Suely Rolnik definió así dos tipos de experiencias: el sujeto y las formas que son lo familiar; y lo fuera-del-sujeto y las fuerzas que son lo extraño.

El sujeto aprende las formas del mundo en su estado actual (modos de existencia, los personajes de sus guiones, sus respectivas funciones, sus códigos, sus representaciones, sus sentidos) por aprehensión cognitiva (vía percepción, asociación, proyección, clasificación y reconocimiento). Para el sujeto, el lugar del otro es un cuerpo externo, separado del sujeto, sobre el cual éste proyecta representaciones. Se relaciona con el otro vía la comunicación y la información. Su función es existir socialmente.

La experiencia  como fuera-del-sujeto, lleva a la subjetividad a aprender las fuerzas del mundo cuyas emanaciones generan en el cuerpo otros mundos en estado virtual. Son embriones de mundos que pulsan en todos los cuerpos, engendrados por resonancias singulares de las fuerzas del medio (humano y no humano) en cada uno de ellos. El modo de aprehensión se hace por el extra-cognitivo, (vía el saber-del-cuerpo, el saber-del-vivo…). El lugar del otro es un cuerpo vivo cuyos efectos habitan nuestro cuerpo y lo componen. Se relacionan con el otro vía resonancia intensiva (entre afectos). Su función es habitar nuestra condición de vivientes.

Así se dibujan dos tipos de experiencias: la del cuerpo, experiencia personal, sensorial o sensible, sentimental (emoción psicológica) moldeable por el imaginario de nuestra condición sociocultural y la experiencia fuera-del cuerpo: una experiencia extra-personal, extra-sensorial o extra-sensible (afecto), extra-psicológica o extra-sentimental (emoción vital) que resulta del flujo vital que atraviesa todos los cuerpos.

Esas dos experiencias se viven juntas en una experiencia del Extraño-familiar.

Pero las dos experiencias son muy paradójicas, traen mucha tensión. Una busca la conservación de la vida (permitir germinación de los embriones de los mundos que nos habitan). Esto lleva a la vida a plasmarse en otras formas de existencia, lo que pone en riesgo la continuidad de las formas vigentes. Y la otra busca la conservación de las formas vigentes (formas en las que la vida se encuentra temporalmente materializada y la subjetividad).  Y eso lleva una constante negociación entre las dos.

De hecho, esta tensión es una alarma ante la urgencia de la vida de recobrar un equilibrio. Esta alarma convoca el deseo a actuar para recobrar un equilibrio vital, emocional y existencial. La forma de actuar del deseo frente a esta tensión define las micropolíticas.

Aquí Suely Rolnik distinguió dos tipos de micropolíticas: activa o reactiva.

En la micropolítica reactiva las acciones del deseo producen una simple redundancia. El mal estar, que es importante, está interpretado por el sujeto como una cosa mala, que se vuelve una angustia. Entonces el deseo no escucha la fuerza vital y va a conectarse con cosas del entorno para actuar y sentirse mejor (consumir religión, maquillaje, ropa…).El capitalismo en este caso chulea la fuerza vital. Eso da lugar a una vida genérica, una vida mínima, una vida estéril. Esta micropolítica es la que domina en el régimen colonial-capitalístico.

En cambio, la micropolítica activa genera acciones que producen diferencias: es una vida que busca esquivar el inconsciente colonial-capitalístico, es un saber que se desarrolla a lo largo de la vida y que permite una vida noble, prolifera, singular, una vida.

Conferencia Suely Rolnik: Sugerencias para resistir al abuso de la potencia de creación. ¿Qué tiene que ver el arte con eso (y con la clínica) y qué tiene que ver todo esto con la política?

 

 

Relatoría Margot Delorme.

Insurgencias macro y micropolíticas: disimilitudes y entrelazamientos.

“De lo que siempre se trata es liberar la vida allí donde está cautiva o intentarlo en un combate incierto” Gilles Deleuze y Félix Guattari.

Suely Rolnik retomó en esta conferencia la imagen del nido de garganta que había desarrollado durante los seminarios. En guaraní, la palabra garganta significa nido de palabras. Y eso muestra bien el sentido de que las palabras germinen, emergen de una fecundación del aire y del tiempo en nuestros cuerpos.

Cuando ignoramos esta fábrica de mundos que podríamos llamar inconsciente, no logramos estar a la altura de la vida, y los nudos se vuelven nódulos, cáncer de garganta. Suely Rolnik nos recordó que la vida quiere perseverar y por eso desarrolla un proceso de creación incesante. Este proceso de creación se vincula con el trabajo del pensamiento desde una perspectiva ético-estética y ahí es donde reside la potencia micropolítica. Se distingue dos micropolíticas: una micropolítica activa, cuando es a la altura del tiempo, y al revés, la micropolítica reactiva, la que predomine en el sistema colonial-capitalístico y que genera una disociación entre el inconsciente, la pulsión vital y el sujeto.

En esta conferencia, Suely Rolnik diferenció dos niveles de políticas, macro y micro.

Una macropolítica es una protesta programática de los conciencias cuando una micropolítica es una pulsión más interna.

El foco macropolítico es visible y audible, y se ubica en el ámbito del sujeto. Está vinculado con la desigualdad en la distribución de los derechos y la asimetría en todas las relaciones de poder en la sociedad. El blanco de la insurrección macropolítica abarca al estado y sus leyes.  Los agentes en potencial de la macropolítica son únicamente los humanos, sobre todo los que ocupan posiciones subalternas en la trama social (incluye también otras capas sociales puesto que este sentimiento de injusticia social se puede difundir a otras capas).

Por otra parte, el foco micropolítico es invisible e inaudible. Se ubica en la tensión entre el sujeto y el afuera-del-sujeto. El foco de insurrección de la micropolítica es el abuso de la fuerza vital de todos los elementos que constituyen la biosfera (no sólo los humanos). Así que los agentes en potencial aquí son todos los elementos de la biosfera en insurgencia ante la violencia contra la vida. En el caso de la micropolítica, ser agente de la insurgencia y asumirse como tal no depende de la cartografía social, económica o cultural. Obviamente, la esfera macropolítica, como todo lo que viene en el plano de las formas y su código, impacta lo micropolítico. Pero no existe ninguna simetría o paralelismo entre agentes de las dos esferas. Las dinámicas en las esferas micropolíticas son más complejas y paradójicas que las de las posiciones que cada uno ocupa macropolíticamente en la sociedad.

El vector de acción de los agentes en el marco de una macropolítica es denunciar las injusticias, “concientizar” y movilizar (sobre todo al subalterno) para “empoderar” a los movimientos macropolíticos e instaurar una distribución de los derechos más igualitaria.  La intensión aquí es empoderar el sujeto para liberarse de la opresión política, y lograr ocupar afirmativamente el “lugar del hablar”.

En el marco de una micropolitica, el vector es la voluntad de perseverancia de la vida, el impulso a “anunciar” mundos por venir (aquí la desestabilización provocada requiere implicación y no explicación). Se tiende a movilizar otros inconscientes mediante resonancias y a lanzarse en otros procesos de experimentación en los cuales se performatizarán otros devenires del mundo. La intensión en este caso es potenciar la vida (lo que es muy diferente a empoderar al sujeto aunque los dos sean complementarios) y reapropiarse la fuerza vital vía una reapropiación del lenguaje para crear las imágenes de la fábrica.

Además, lo macropolítico, evalúa las situaciones con un criterio moral, sistemas de valores de los modos de existencia vigentes. Se basa en un criterio exclusivamente racional, dirigido por el juicio moral del sujeto. A cambio, lo micropolítico se basa en un criterio pulsional y ético: su aguja apunta aquello que le pide la vida como condición para perseverar.

Eso genera modos de operaciones muy diferentes: lo macropolítico actúa por negación, con modos de combates contra los opresores cuando lo micropolítico actúa por afirmación en un combate por la vida que requiere no ceder al abuso de la pulsión. El objetivo en este caso es neutralizar los efectos del trauma lo más que se pueda, desarticular el poder del inconsciente colonial-capitalístico en nuestra propia subjetividad.

En los dos marcos hay un opresor y un oprimido, ambos implicados en su dinámica. Pero en el marco de lo micropolítico, el oprimido tiende a confundir el privilegio material que provee de la misma situación con un privilegio vital de su modo de existir.

Por fin, una diferencia entre los combates macro y micropolítico es que lo macropolítico apunta a redistribuir los lugares en el interior de las relaciones de poder cuando lo micropolítico apunta a deshacer esas relaciones disolviendo sus personajes y sus respectivos roles.

En este contexto, actuar a nivel macro es esencial pero no es suficiente, también se debe actuar a nivel micro.

Hay modos de cooperaciones posibles como la construcción programática a partir de un plan de acciones previamente definido con una demanda concreta a nivel macro, apoyado por una determinación micro al mismo tiempo. Otra opción es generar una cooperación por resonancias entre frecuencias de afectos para la construcción de lo común: es decir tejer múltiples redes de conexiones.

 

DIA 4:

Seminario Suely Rolnik: Esferas de insurrección: macro y micropolíticas.
Tercera sesión.

 

 

Relatoría Margot Delorme.

En esta última sesión del seminario de Suely Rolnik, retomamos la imagen del pensamiento. El pensamiento en el sentido de todas las acciones del deseo no sólo es pensar.

Suely Rolnik distinguió dos tipos de pensamientos (al igual que hay dos tipos de micropolíticas): el pensamiento activo y el pensamiento reactivo.

El pensamiento activo se inscribe en una perspectiva ético-estético-clínico-política cuando el pensamiento reactivo se inscribe en una perspectiva antropo-etno-falo-ego-logocéntrica.

El pensamiento activo podría caracterizarse con tres palabras: escuchar, implicarse y crear. Un pensamiento activo en efecto significa escuchar a los afectos y germines de mundos que estos anuncian, implicarse en el movimiento de desterritorialización provocado por los germines y crear un decir para que se complete su germinación. Este pensamiento permite una transfiguración de la cartografía vigente, una transvaloración de los valores dominantes, y una polinización de las subjetividades que lo encuentran. Este pensamiento constituye una acción fecunda de un pensamiento pilotado por la imaginación creadora capaz de “curar” el inconsciente colonial-capitalístico para que la pulsión vital retome su destino ético.

El pensamiento reactivo a cambio se caracteriza por ensordecer, reflejar, explicar y racionalizar. En efecto, ensordece a los afectos y a los germines de mundos que anuncian; refleja y revela una supuesta verdad oculta en la oscuridad de la ignorancia que la razón supuestamente elimina; explica y declina un sentido, mascando la desterritorialización, suponiendo así su control; y racionaliza, negando la desestabilización y alucina una supuesta estabilidad. Este pensamiento reproduce la cartografía vigente y sus valores, en una acción estéril.

Obviamente no hay un pensamiento que sea puro activo o puro reactivo, siempre estamos oscilando entre los dos. La producción artística como tal es una producción del pensamiento. Pero hoy, hasta el arte puede encontrarse bajo el proxenetismo del sistema colonial-capitalístico. El pensamiento como imaginación creadora requiere un trabajo sin fin de descolonización del inconsciente en nuestras propias subjetividades.

Esta descolonización requiere descifrar el régimen y sus efectos hegemónicos sobre la existencia individual y colectiva desde una perspectiva teórica transdisciplinaria e indisociable de una pragmática clínico-estetico-pollitica.

Así que para apoyarnos en este trabajo sin fin de descolonización del inconsciente, Suely Rolnik nos dejó diez sugerencias.

 

Diez sugerencias para una incesante descolonización del inconsciente.

 

1) Desanestesiar nuestra vulnerabilidad a las fuerzas en sus diagramas variables: la potencia de la subjetividad en su experiencia afuera-del-sujeto.

2) Activar y desarrollar el saber-eco-etológico (o saber-del-cuerpo) en el transcurso de nuestra existencia (experiencia como viviente): La experiencia del mundo en su condición como viviente, cuyas fuerzas producen efectos en nuestro cuerpo, el cual pertenece a esa misma condición y la comparte con todos los elementos de la biosfera.

3) Desobstruir cada vez más el acceso a la paradójica y tensa experiencia de lo extraño-familiar.

4) No denegar la fragilidad resultante de la desterritorialización desestabilizadora que el estado extraño-familiar genera inevitablemente porque esta fragilidad es vida.

5) No interpretar la fragilidad de este estado inestable y su malestar como “algo malo”, ni proyectar sobre ese malestar lecturas fantasmáticas (eyaculaciones precoces del yo provocadas por su miedo al desamparo y a la falencia y sus consecuencias imaginarias: el repudio, el rechazo, la exclusión social, la humillación y la locura). Dichas proyecciones son portadoras de falsas explicaciones para la causa del malestar, que siempre queda asociado así un presunto error y, por ende, a la culpa, ya sea la nuestra o la de algún otro, sea quien sea.

6) No ceder a la voluntad de conservación de las formas de existencia y a la presión que ésta ejerce contra la voluntad de potencia de la vida en su impulso de producción de diferencia. Al contrario: hay que procurar sostenerse en el tenue hilo de este estado inestable hasta que la imaginación creadora construya un lugar de cuerpo-y-habla que, al ser portador de la pulsación de lo extraño-familiar, sea capaz de actualizar el mundo virtual que esta experiencia anuncia, permitiendo así que las formas agonizantes terminen de morirse.

7) No atropellar el tiempo propio de la imaginación creadora, a los efectos de evitar el riesgo de interrumpir la germinación de un mundo. Tal interrupción vuelve a la imaginación vulnerable y pasible de dejarse expropiar por el régimen colonial-proxenetístico que la desvía de su destino ético. En este desvío es capturada y tiende a someterse al imaginario que dicho régimen nos impone seductoramente, lo que la torna totalmente estéril. Lo que sucede, en este caso, es que en lugar del ejercicio de la creación de lo “nuevo” (en resonancia con lo que la vida exige), la imaginación pasa a reducirse al ejercicio de su capacidad creativa (disociada de la vida) para producir “novedades” que multiplican las oportunidades para las inversiones de capital y excitan las ganas de consumir a velocidad exponencial. O sea, así reducido a la “creatividad”, el trabajo de “creación” se vuelve infértil.

8) No renunciar al deseo en su ética de afirmación de la vida, lo cual implica mantenerla fecunda lo más posible en cada momento, fluyendo en su ilimitado proceso de diferenciación de formas y valores.

9) No negociar con lo innegociable: todo aquello que obstaculiza la afirmación de la vida en su esencia de potencia de creación. Aprender a distinguirlo de lo negociable: todo aquello que se podría aceptar y reajustar porque no debilita la fuerza vital instituyente sino que, al contrario, genera las condiciones objetivas para que se produzca un acontecimiento, cumpliéndose así su destino ético.

10) Ejercer el pensamiento en su plena función: indisociablemente ética, estética, política, crítica y clínica. Es decir, re-imaginar el mundo en cada gesto, en cada palabra, en cada relación con el otro (humano y no humano) y en cada modo de existir siempre que la vida así lo exija.

 

Conferencia de Clausura: Vocantes, de Adriana Urrea Restrepo.

 

 

Relatoría Margot Delorme.

Esta noche Adriana Urrea Restrepo cerró EXPERIMENTA/Sur VII con una última conferencia: Vocantes.

Este concepto de Vocantes, empezó a germinar con una novela de Walter Benjamin y fue despertado luego por Heidi y Rolf Abderhalden.

Hay dos imágenes de Walter Benjamin que marcaron a Adriana Urrea Restrepo  durante su reflexión: la primera acerca de la memoria y de las víctimas de los campos de concentración. En efecto, la memoria de esas víctimas no se hizo por transmisión oral cuando salieron de los campos, sino mucho más tarde por escrito. La segunda fue la de un ex-soldado de la primera guerra mundial que, al regresar de la guerra, dejó sus estudios para empezar a investigar sobre la voz (en parte porque había perdido la suya debido a un ataque de gas mostaza y quería recuperarla y por otra parte para empezar a trabajar sobre los gritos de agonía de los soldados).

El mismo Walter Benjamin en un ensayo sobre el lenguaje, habló del “enmudecimiento” de la naturaleza. Decía que la naturaleza también tenía un lenguaje, y no sólo el hombre, y proponía la idea de que los hombres y la naturaleza también tenían un lenguaje espiritual en común pero que al salir del paraíso, algo se había perdido y que para recuperar este lenguaje común, se necesitaba una recuperación de la memoria acústica.

Adriana Urrea Restrepo citó como ejemplo a 1000 Voces, un proyecto dirigido por Heidi Abderhalden, que trabaja con mujeres colombianas víctimas del conflicto que hubieran podido quedar enmudecidas, pero que gracias a la ruta del Pacífico, empezaron a hablar.

Así que la voz no es un medio sino una posibilidad de lenguaje.

Muchas veces se ha reducido la voz al componente sonante mientras que entrar al vocálico implica un movimiento del lenguaje hacia el cuerpo.

En esta visión, la voz genera un ámbito relacional.  Lo vocálico viene con fuerza, con vitalidad e invita a oídos a vincularse. En efecto, en la concepción de Vocantes, quién emite espera que escuchen. Es una visión colectiva, de interacción, de compartir. Es imposible ser un Vocante solo.

En el concepto de Vocantes, el Vocante no es ni un sujeto, ni una figura, ni un personaje, ni una persona y tampoco una subjetividad. Es algo como el aire. Es la condición para producir la voz, los Vocantes son los cuerpos que ponen la voz en acción. Y son cuerpos más allá de las normas del lenguaje del capitalismo. Ser Vocante significa escuchar las potencias internas, las voces del abuelo, del tatarabuelo, de los germines que tenemos. El Vocante es la voz en ejercicio, porque la palabra sólo puede existir con condición de voz.