Lectura Performática Palabras Ajenas
de León Ferrari

Codirigido por Ruth Estévez, José Antonio Sánchez y Juan Ernesto Díaz.

Museo de Arte, Universidad Nacional de Colombia, 22 de mayo.

 

 

Relatoría Margot Delorme.

 

Voces. Voces que se lanzaron durante siete horas. Hitler, Johnson, Dios, Jesús, los periodistas. Miles de voces que conversaron, haciéndose ecos.

¿Cuál es la diferencia entre Johnson y Hitler? ¿Entre la guerra del Vietnam y la segunda guerra mundial? ¿Entre la exterminación de los judíos y  la exterminación de los vietnamitas del Sur? ¿A caso los dos no utilizaron el hambre como un arma en la guerra?

¿Por qué nos suenan tan parecidas las palabras de la biblia y las consecuencias de la bomba nuclear?

Esas voces están aquí con nosotros, contestándose en un juego de espejo, desarrollando el hilo de la Historia mundial, de nuestra Historia.

 

                Goebbels muy fuerte: No se puede ganar una guerra sólo con palabras bonitas.

                General Le May proponiendo: Supongamos por ejemplo que nosotros bombardeáramos progresivamente los centros de comando y de control, los aeropuertos, las instalaciones de energía eléctrica, los sistemas de riesgo, los principales centros de transporte y el puerto de Haiphong.

                Biblia recitando: Azufre y sal abrasada, toda su tierra no será sembrada ni producirá ni crecerá en ella hierba ninguna como en la subversión de Sodoma y de Gomorra, de Adma y de Seboim que Jehová subvirtió en su furor y en su ira.

                General Le May proponiendo: ¿Serían capaces ellos ni siquiera de alimentar a su población civil? ¿Puede haber alguna duda de que el gobierno de Ho Chi Minh suplicará la paz o que otro gobierno sacará a Ho y aceptará la alternativa de la mesa de negociaciones?

                 Dios imperativo: …Y les dirás: Así ha dicho el señor Jehová.

                 Hitler: Leningrado debe ser destruido.

                Thompson: …Tenemos que destruir Haiphong.

                Dios imperativo: Y sabrán que yo soy Jehová; no en vano dije que les habría de hacer este mal.

                Hitler apasionado: Sea como fuere, Inglaterra será aniquilada.

               Goebbels  determinado: …No debemos vacilar en aplicar los castigos más brutales.

               General Adams fuerte: El hombre que crea la mayor violencia en una situación militar es el hombre que vencerá.

              Goebbels duro: Los hombres que hoy gobiernan Rusia son pecadores empedernidos.

              Dios imperativo: A cuchillo morirán los pecadores.

 

Y otras voces se alzan, de víctimas, de los periodistas narrando los hechos, las cifras de muertos, torturados, muertos de hambre. Este remolino, nos lleva a un mundo, un mundo de voces, que nos hacen reales esta historia, estas historias que se repitieron al largo del tiempo.

Terminándose en un solo grito, una sola protesta. Arroz.